andy roddick, novia, brooklyn deckerAndy Roddick podía haber sido un figura del tenis mundial a poco que hubiera cambiado su mentalidad. Andy Roddick llegó a ser número uno del mundo y estuvo en ese puesto bastantes semanas, además de haber podido conseguir un US Open, pero… ahí se quedó. Varias finales en Wimbledon sin el premio deseado… y mucha dosificación en las temporadas. No le vemos jamás en Europa en las giras de tierra batida, en Roland Garros su paso también por tanto, y consecuencia de lo anterior, suele ser testimonial, y parece abonado a torneos medianos en Estados Unidos, que le provocan caídas en el Ranking ATP a la mínima que falla.

El periódico El Mundo señala que la causa del cambio de actitud de Andy Roddick puede estar en su espectacular novia, Brooklyn Decker, que ha declarado en más de una ocasión que quiere tener una vida “normal” y llevar los niños al colegio. Es una pena que, cuando los tenistas tienen una carrera tan breve, comiencen a sentir presión de sus compañeras de viaje sólo a los 28 años. El caso es que Andy Roddick ya ha declarado que no está tan activo como siempre, que se siente letárgico. A pesar de que seguro que lo da todo en el US Open, comenzará la próxima semana fuera del top ten. Lo mejor, son sus palabras, que nos demuestran que hay un campeón orgulloso dentro. “Puede que sea un problema de vitaminas. Habrá que mirarlo. Os prometo que voy a solucionar esto. No es éste el juego sobre el que he construido mi reputación”