Tema: Un escollo más correoso de lo previsto
Meterse en cuartos de final del BNP Paribas Open de Indian Wells cuesta, aunque enfrente esté el número 84 del mundo, Somdev Devvraman, un desconocido para la gran mayoría que cerró con mucha dignidad su participación en el torneo, al que accedió como preclasificado. Rafa Nadal no estuvo cómodo y se dedicó a no perderle la cara al partido cuando amenazó con complicarse en algunos compases. No ocurrió y el español dejó el marcador en un 7-5 y 6-4, feliz por haber superado el escollo.
Nadal no empezó fino, agarrotado y fallón con su primer servicio y con la derecha. Había además un aire de descaro en el ambiente, el del jugador indio, que vio la oportunidad de hacer sonar la campana en una noche perfecta para jugar al tenis en el desierto californiano.
Se avecinaba un partido correoso para el número uno, de los que obligan a apelar al espíritu guerrero cuando los argumentos tenísticos tradicionales no acompañan. Cierto es que además de los errores no forzados del balear, de mucho de lo sucedido en el primer set tuvo la culpa Devvraman, que movió muy bien a su rival y que conectó derechas imponentes, jugándole de tú a tú al número uno durante los primeros once juegos.
De hecho, comenzó 'rompiendo' a Nadal y con el 2-0 en el marcador agrandó su confianza. Nadal se rehizo en los siguientes tres juegos, pero se notaba que el horno no estaba para bollos. Centrado en ir punto a punto, el dos veces ganador de este Masters 1.000 forzó en el noveno juego -con 5-4- para cerrar el parcial, pero el indio resistió la embestida. No solo eso, se permitió el lujo de poner contras las cuerdas a Nadal con dos bolas de 'break' con 5-5 antes de sucumbir.
Se notaba la satisfacción de Devvraman en la pista, disfrutando de la proeza de no pasar por el rodillo del bicampeón en Wimbledon. Lo malo es que se le acabó la gasolina justo en el momento decisivo de forzar un tie-break y pagó por ello. Nadal se apuntó el juego en blanco al resto y el set.
Lejos de sentenciar el envite, el balear siguió sudando cada punto y buscando la fórmula para terminar cuanto antes, aunque sus constantes errores, sumados al tesón del indio, le mantuvieron en pista mucho más tiempo de lo previsto. Nadal empleó casi el doble que en sus dos encuentros anteriores.
Ahora se las verá en cuartos de final con Ivo Karlovic, el cañonero que dejó en la cuneta a Albert Montañés. Si supera el obstáculo, habrá logrado su primer objetivo de igualar el resultado del año pasado, las semifinales, y defender los puntos en el ránking de la ATP.

* Por muy alta que sea una colina siempre hay un sendero hacia su cima.*
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