Tema: "Wozniacki debe ser un caballo de carreras y no uno de carga"
Ricardo Sánchez lleva dos décadas ejerciendo de entrenador de tenis. Entre sus manos han pasadom entre otras, dos números 1 de la talla de Jelena Jankovic o Caroline Wozniacki. Con la danesa caba de dejar de trabajar por incompatibilidad con su padre dentro de la pista y ahora espera recibir ofertas para volver cuanto antes al circuito.
Ricardo Sánchez debutó como entrenador de Roberto Carretero, con quien ganó el por aquel entonces denominado Masters Series de Hamburgo. Tras 'Carretas' han pasado por sus manos Jacobo Diaz, Alejandro Falla, Santiago Giraldo, Maurice Ruah, Nicolas Massú, Iraklis Labazde, Juan Luis Rascón, Alejandro Hernandez, Carolina Sprem, Fabiola Zuluaga, Catalina Castaño, Mariana Duque y Jelena Jankovic ante de que el pasado mes de diciembre recibiera una llamada para entrenar a Caroline Wozniacki, número 1 del ranking WTA. "Tenía varias ofertas encima de la mesa. Fernando Verdasco, Jelena Jankovic, Daniela Hantuchova o Bojana Jovanovski se interesaron por mis servicios, pero ya me había comprometido para entrenar a 'Carolina'. "Me he sentido engañado porque me vendieron que iba a poder entrenarla con libertad y apenas me han dado margen para trabajar con ella. En sólo cinco semanas he pasado de ser entrenador a un simple asesor", comenta desde la reflexión.
Richi era un hombre feliz cuando en diciembre comenzó la pretemporada con Caroline. "No todos los entrenadores pueden decir que han entrenado a dos números 1. La pretemporada fue genial, pero una vez que comenzaron los torneos y los resultados no llegaron (cuartos de final en Sidney y Open de Australia), se pusieron nerviosos. Su padre (Piotr Wozniacki) impuso su sistema de entrenamiento y yo quedé en un segundo plano. Respeto su modo de trabajo, pero no lo comparto. Somos como Pep Guardiola y José Mourinho, dos estilos diferentes", comenta el técnico. "En Australia ya me dí cuenta de que la relación laboral había terminado. Después de Melbourne nos reunimos en Montecarlo y acordamos acabar con esta relación profesional", añade. Ricardo ha renunciado al año de contrato que había firmado y el finiquito no ha sido más que el cariño de una jugadora que confiaba en él, pero que se ha visto superada por las decisiones paternas.
A pesar de la brevedad de la aventura, Ricardo se muestra "feliz" por cómo se han desarrollado las cosas. "En primer lugar, porque he sido consecuente con mis ideas y no he 'tragado' con imposiciones. Soy entrenador y me gusta figurar como tal. Y en segundo término, porque he dejado una excelente relación personal y le deseo lo mejor de cara al futuro", justifica. "Creo que 'Carolina' puede ganar un Grand Slam y retornar al número 1 con su padre, conmigo o incluso con el vendedor de flores. Tiene una calidad exquisita y un futuro prometedor. Pero para ello debe mejorar. Debe ser más agresiva y hacer frente a ese tridente de jugadoras (Victoria Azarenka, Petra Kvitova, María Sharapova) que han demostrado estar más fuertes. Yo lo intenté, pero no me dejaron. Wozniacki debe ser un caballo de carreras y no uno de carga", asevera.
Ricardo se encuentra descansando unos días en Benidorm a la espera de recibir alguna oferta en los próximos días para retornar cuanto antes al circuito. Masculino o femenino, lo que él quiere es sentirse de nuevo entrenador. Sobre los rumores que apuntaban un posible retorno con Jelena Jankovic, Ricardo comenta que "soy consciente de que ella siempre ha querido que volviera a trabajar con ella, pero no lo haré hasta que no tenga la libertad que siempre le he exigido. Mientras esté bajo el paraguas de su madre y no pueda viajar sólo con ella a los torneos no lo haré". Habrá que esperar para ver cual es el próximo destino del técnico...
* Por muy alta que sea una colina siempre hay un sendero hacia su cima.*
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