Tema: Federer también falla en hierba
En la clasificación mundial del 14 de junio aparecen con más puntos tanto Rafa Nadal (45) como Roger Federer (150). Sin embargo, el primer contacto con la nueva superficie les ha dejado más dudas de las esperadas. La temporada en hierba es tan corta que para hablar de rachas positivas o negativas hay que acumular los resultados de varios años y resulta muy difícil saber las condiciones con las que cada jugador llega a Wimbledon. Nos tenemos que guiar por la experiencia de ejercicios anteriores, pero también por la tendencia marcada en las semanas previas de competición.
Así las cosas, creo que la lógica, al menos en el modo en el que yo la entiendo, debe situar a Federer como principal candidato al triunfo para el tercer torneo de Grand Slam del curso, que arrancará en ya menos de una semana. Esta vez esto es así más que por la destreza inigualable con la que se mueve el suizo en el césped por las dudas que ofrecen sus principales rivales. Y aquí hay que incluir al número uno mundial después de las dificultades para deshacerse del uzbeko Denis Istomin y de la derrota (la primera en más de dos años ante un compatriota) frente a Feliciano López en los cuartos de final de Queen ´s. Nadal faltó a las esperadas semifinales del torneo londinense, pero también lo hicieron Andy Murray, Novak Djokovic y Andy Roddick. En esta semana a todos ellos les tocará entrenar al máximo y aumentar su motivación. Y en eso el español es toda una garantía siempre que le respete su físico.
Sin capacidad de reacción
Lo de Federer puede ser más preocupante. Si no revalida su corona en el All England Tennis Club podría entrar en un momento delicado en el que todo dependería de su capacidad para volver a motivarse. Si Nadal ha consolidado su juego y recuperado la confianza en la tierra batida, al suizo le corresponde hacer lo mismo con la hierba. Es muy posible que el traspiés contra Lleyton Hewitt en la final de Halle no le preocupe demasiado, pero le supone su séptimo torneo cosecutivo sin ganar. Se trata de su peor racha desde 2002, cuando todavía no había conquistado ninguno de sus grandes títulos. También supuso su segundo encuentro entregado en la superficie que en Hispanoamérica conocen como el pasto, de los últimos 78 disputados. La otra derrota fue con Nadal en la final de Wimbledon 2008. Lo peor es que Federer, que había ganado sus últimos 29 duelos en Halle, no tuvo ninguna respuesta cuando el australiano igualó el partido y mucho menos cuando lo llevó a su terreno de lucha y fe en la victoria.
Cuando Federer vio como le dio la vuelta a un partido increíble Djokovic el año pasado en la semifinal de Roma, declaró que esos choques antes no los perdía. Sin embargo, fue capaz de encontrar inmediatamente su mejor tenis que le llevó a derrotar a Nadal en Madrid, a aprobar la asignatura pendiente de Roland Garros y a recuperar el reinado mundial, tras vencer por sexta vez en Wimbledon. Ahora se encuentra ante un nuevo reto porque pierde partidos que antes dominaba sin problemas. En Roland Garros cedió con el sueco Robin Soderling, al que la había ganado en los doce encuentros oficiales anteriores. Y el domingo en Halle con Hewitt, al que había derrotado en las quince últimas confrontaciones y con el que hacía nueve años que no perdía en hierba, a pesar de tratarse de uno de los tres campeones de Wimbledon en activo.
Felicidades a los campeones
En efecto, hay que reconocer el mérito de Hewitt por seguir buscando su triunfo ante el helvético, a pesar que estuvo muy cerca de perder una vez más. Su actitud es todo un ejemplo para las nuevos profesionales recién llegados al circuito. Todavía más después de su operación de cadera. Gracias a la victoria, mantiene su envidiable racha de haber ganado todas las finales que ha jugado sobre hierba. Y en el caso de San Querrey, ganador en la final estadounidense de Queen ´s ante Mardy Fish, también porque ha demostrado que su juego es mucho más que un potente servicio. Uno y otros le han permitido levantar trofeos en este curso sobre tres superficies distintas.
Termino con un deseo sobre el protagonista de este artículo. Es el momento para que Federer encuentre la motivación, saque lo mejor de su tenis y de paso acabar con el llamado "mal australiano", que ha provocado en los dos años anteriores que el campeón ya no vuelva a ganar ningún campeonato de Grand Slam en el ejercicio (en el caso de Djokovic el perjuicio dura más de dos temporadas). Al circuito, a los aficionados y a los medios de comunicación nos encantaría volver a gozar del espectáculo del mejor de todos los tiempos. Si es así, los éxitos que pudieran llegar por parte de Nadal y compañía tendrían mucho más brillo.
* Por muy alta que sea una colina siempre hay un sendero hacia su cima.*
*************************************************************

