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Entrevista a Rafael Nadal en El País

De la mano de Juan José Mateo, el gurú del periodismo especializado en Rafael Nadal, nos llega esta sensacional entrevista, posiblemente la única que concedió tras proclamarse campeón del Masters de Montecarlo a excepción de la conocida en TVE, ya que debido a los problemas de transporte debió salir de viaje tan pronto como pudo hacia Barcelona para disputar el Conde de Godó.

Se habrá quitado un peso de encima.
El peso de encima te lo quitas cuando sientes que estás jugando al nivel necesario para ganar y eso lo he sentido desde que empezó 2010. Lo que pasa es que, una vez por un poco de falta de calma, otra por un poco de mala suerte y otra por alguna lesión, no había podido conseguirlo. Cuando uno está cerca y no lo consigue… Cuando se vuelve a presentar la misma situación, tiene un poquito más de ansiedad de lo habitual. Son momentos difíciles. Hay que superarlos. Y para superarlos hay que pasar momentos malos.

¿Por qué? A finales de 2009 debió pasar varios. Y antes, en una entrevista concedida a este diario, dijo que la diferencia entre los muy buenos y los campeones era una sexta marcha en los momentos difíciles.
Entonces me faltaban la sexta, la quinta y la cuarta también. Hay que ser realista. Los resultados eran buenos: semifinales en el Abierto de Estados Unidos con el abdominal roto, final en Shanghai…, en superficies que no son fáciles. Había mantenido el nivel mental alto. No era eso lo que me faltaba. Había cometido pocos errores. Eso es lo que hace que uno esté arriba. A eso me dediqué todo el final del año pasado. A luchar en cada partido sabiendo que no estaba bien, que las cosas no funcionaban. A luchar todo lo que pude. Eso me permitió ganar muchísimos partidos. Parece que no, pero unas semifinales, unos cuartos… ¡Pues claro que sirven! Son un trabajo mental fuerte. Te ayudan a ser más fuerte mentalmente. Si cuando estás jugando mal te acostumbras a perder, es un muy mal síntoma. Un síntoma de debilidad. Lo que pasó es que estaba mal tenísticamente.

¿Le ha pesado eso este año?
Eso sólo se supera ganando. Todo cae por su peso. Uno no tiene ni ansiedad eterna ni mala suerte eterna. Lo importante es estar al nivel para ganar. Ha habido que esperar tres meses para ganar el primer título. Yo los he esperado paciente, trabajando muy fuerte. Ha llegado en tierra y estoy jugando muy bien.


¿Por qué le han ayudado para la arcilla los torneos de cemento? Cayó en dos semifinales cuando iba un set arriba.
Fueron derrotas difíciles. Podía haber terminado la gira norteamericana ganando los dos torneos. No habría sido extraño. Eso me ha ayudado a saber que, si estaba a ese nivel en pista rápida, la tierra, que me es un pelín más favorable, me iba a ayudar. Ha sido así.

Ha concedido 14 juegos. Ganó tres partidos sin ceder más de uno. Sólo una vez, contra Juan Carlos Ferrero, estuvo más de hora y media en la pista. Y al final, entre las risas de ambos, dijo: “Lo siento, Fernando”
Los resultados son exagerados. Ganar un torneo tan importante como el de Montecarlo, con los rivales tan difíciles que he tenido en pista de tierra, como Ferrero, Ferrer o Verdasco… Creo que he jugado muy bien. Impecable. Sin errores ni de revés ni de derecha, sacando mucho mejor desde el tercer día, moviéndome bien, siendo agresivo, defendiéndome bien. Muy completo.

¿Necesita volver a ganar a uno de los otros mejores tenistas para sentir que ha recuperado su sitio?
No me preocupa ninguna racha en contra ni ninguna racha a favor. Me preocupa jugar bien. No me tengo que demostrar ni a mí mismo ni a nadie que, cuando juego bien, puedo ganarles a todos. Y más en esta superficie. Puedo perder o ganar, pero estoy en un camino más que adecuado para ganar. No olvidemos que Djokovic perdió por 6-2 y 6-2 con Verdasco. Es estúpido pensar en rachas de este tipo.

En Montecarlo no ha jugado el dobles. ¿Por prudencia?
En un torneo como Indian Wells, casi 15 días, que es jugar día sí día no, no me viene mal jugar el dobles. En la gira de tierra, en la que los torneos son de una sola semana, es muy precipitado. Quieras o no, he tenido problemas físicos. Hay que ir con cuidado.

Dicen que se da masajes de la mandíbula a los pies.
No. Lo que pasa es que a veces tengo la mandíbula muy tensa. No hago muchos masajes, y cuando los hago no son de relajación, sino puntuales, en los puntos en los que estoy más cargado, normalmente los cuádriceps. A veces, sí estoy cargado en la mandíbula, de la tensión, supongo que de hacer el esfuerzo de pegar a la pelota.

Ahí, sobre la camilla, se le aprecia una cicatriz que tiene en la espalda.
¡Como para olvidarse! Me la hice a los 10 o los 11 años. Tuve un herpes. Fui al dermatólogo y me recetó un compuesto que tenían que hacer en la farmacia para secarlo. Se equivocaron. Me pusieron ácido sulfúrico. Dos gotitas y… se me quemó. Salió humo. Estuve un año sin que se me cerrase la herida.

Usted debe jugar esta semana el Trofeo Godó, en Barcelona, pese al volcán.
Es extraño. Cuando ves que todo está parado, será porque es grave de verdad. ¡Es un desastre! El mundo lleva un rumbo. La vida de cada persona, también. Cosas así hacen parar y cambiar planes a mucha gente, más de la que imaginamos. ¡A ver si pasa la nube de ceniza!